Venezuela
This article was added by the user . TheWorldNews is not responsible for the content of the platform.

Mitzy Capriles de Ledezma: Rufo y Jhon

Está más que reconfirmado que las torturas son mecanismos que pone en práctica el régimen venezolano y obedecen a un patrón de conducta que sirve para identificar el sinnúmero de vejaciones puestos en marcha a lo largo de estas últimas dos décadas teñidas de oprobio.

En el año 2019 ocurrió un hecho de esa naturaleza que conmovió, no solo a los venezolanos, sino a todos los observadores internacionales que no dejaron de asombrarse de la brutal agresión que cegó de por vida a un joven estudiante de la zona andina. Se trata de Rufo Antonio Chacón Parada, oriundo de la capital tachirense de San Cristóbal, que el 2 de julio de ese año fue herido por dos agentes de las fuerzas policiales del estado Táchira, que descargaron perdigones a quemarropa en momentos en que ese inquieto e ilusionado muchacho protestaba, por falta de gas doméstico en su comunidad, en la autopista La Fría, San Cristóbal, en el estado Táchira.

Desde entonces el joven Rufo perdió sus dos ojos. Su progenitora, Adriana Parada, relató, entre sollozos, la forma descontrolada en que procedieron los funcionarios, disparando perdigones y golpeando a mansalva a aquel adolescente de 14 años que simplemente se hacía solidario con su madre y demás vecinos reclamando el servicio de gas doméstico que estaba interrumpido en el pueblo que habitan. Los esfuerzos de médicos especialistas no pudieron revertir los daños ocasionados por las 52 municiones que estropearon para siempre el globo ocular izquierdo y el derecho, a la vez que su rostro era herido por los impactos que hicieron diana en su cara.

Recientemente se repite la historia de las torturas como muestra de la violación continua y flagrante de los derechos humanos en Venezuela, cuando se ha podido constatar que el joven estudiante Jhon Álvarez, después de ser ilegalmente detenido por efectivos identificados como parte de la Policía Nacional Bolivariana, fue también víctima de serias lesiones, ocasionadas instantes después de haber sido apresado el pasado 26 de septiembre. La desgracia ronda, igualmente que lo padecido por Rufo Chacón, la vida de ese joven ucevista caraqueño que, según un informe forense practicado, determinó la perdida de la visión de su ojo izquierdo, además de acusar una lesión en la pierna derecha e inflamación del riñón izquierdo. Las torturas aplicadas a Jhon Álvarez fueron sufridas durante su reclusión en la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la PNB, denunció su abogado Joel García.

Todo hace calcular que, lo consumado en lo que va de este año 2023, es similar a la cuenta de infinidad de agresiones inventariadas el pasado año 2022 por El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) como parte del informe presentado en la 34ª edición de su informe anual, sobre la situación de los DDHH en Venezuela, correspondiente al período enero-diciembre de 2022. Según Provea, en ese periodo “Se registraron 2.203 víctimas de violaciones al derecho a la integridad personal. 91 personas fueron víctimas de tortura y se registraron dos muertes a causa de torturas durante 2022”, expresó la coordinadora de investigación de la ONG, Lissette González, en la presentación oficial del estudio”.

En conclusión, estamos ante un régimen cuya naturaleza es la intolerancia y su característica más descollante, es el uso de la violencia y la brutalidad para pretender silenciar a las voces disidentes!

Por ello y por mucho más, es que evidente, le tienen TERROR al JUICIO que sobre ellos avanza en la Corte Penal Internacional!